Read this article in English
Durante su vida, Fred Rogers se dedicó a ayudar a familias que pasaban por momentos difíciles, por ejemplo, después del asesinato de Robert Kennedy. Con el pasar de los años, ha habido otros eventos trágicos durante los cuales los padres y educadores lo buscaron gracias a su perspectiva tranquila y juiciosa. La sabiduría de Fred Rogers es eterna y su mensaje continúa siendo valioso para que los niños y para las personas que los cuidan puedan enfrentar acontecimientos como los que estamos viviendo.
En momentos de crisis comunitaria o mundial, es fácil asumir que los niños pequeños ignoran lo que está sucediendo. Pero hay algo seguro, los niños son muy sensibles a lo que sus padres sienten. Ellos están muy conscientes de las expresiones de los rostros de sus padres y el tono de sus voces. Los niños detectan cuando sus padres están realmente preocupados, por ejemplo, cuando los padres están viendo las noticias o cuando hablan acerca de los eventos con otras personas. No importa qué tanto sepan los niños acerca de una crisis, ellos sienten miedo cuando saben que sus padres están asustados.
¿Quién cuidara de ellos?
En momentos de crisis, los niños quieren saber "¿Quién me va a cuidar? Los niños dependen de los adultos para su subsistencia y seguridad. Ellos necesitan escuchar muy claramente que sus padres están haciendo todo lo que pueden para protegerlos y mantenerlos seguros. También necesitan saber que las personas del gobierno, las de su comunidad y de todo el mundo, así como otras personas que incluso no conocen, están luchando para garantizarles seguridad.
Cómo ayudar a que los niños se sientan más seguros
El juego es una de las actividades ayudan a los niños pequeños a enfrentar sus preocupaciones. Sin embargo, cuando se trata de noticias, hasta el juego puede provocar miedo y algunas veces inseguridad. Por lo que los adultos necesitan estar cerca para volver a orientar los juegos hacia temas de cuidado y protección, por ejemplo, jugar a formar un hospital en donde se cura a los heridos o a dar alimentos a las personas que pasan por situaciones de emergencia.
Cuando los niños tienen miedo y ansiedad, pueden volverse dependientes, o tener miedo de ir a dormir en la noche. Conductas como llantos, agresiones o accidentes para controlar sus esfínteres pueden ser formas de expresar que necesitan más atención de los adultos que son importantes en sus vidas. Poco a poco, a medida que los adultos cercanos a ellos sientan más confianza, esperanza y seguridad, probablemente nuestros niños también experimentarán lo mismo.
Imágenes aterradoras y confusas
La forma en que se transmiten las noticias en la televisión puede ser muy confusa para los niños pequeños. El mismo segmento del vídeo puede mostrarse una y otra vez durante el día, como si cada uno mostrara un suceso distinto. Algunas veces, las personas que han muerto, reviven y luego mueren una y otra vez. Los niños con frecuencia se ponen ansiosos ya que no comprenden mucho acerca de reproducciones de vídeos, acercamientos y ángulos de la cámara. Cualquier peligro que se transmite por televisión parece muy cercano al hogar porque las escenas trágicas están transmitiéndose en la televisión que está colocada en su propia sala. Los niños no pueden establecer la diferencia entre lo que está cerca y lo que está lejos... lo que es real y lo que es irreal... o lo que es noticia y lo que es repetición.
Entre más pequeños son los niños, hay más probabilidad que estén interesados en las escenas típicas de las noticias (por ejemplo, las caras de las personas expresan sentimientos muy fuertes). Cuando hay noticias trágicas, las imágenes de la televisión muchas veces son demasiado gráficas y perturbar a los niños pequeños.
Apague la televisión
Cuando hay algo trágico en las noticias, muchos padres se preocupan acerca de qué información deben conocer sus hijos y cómo transmitirles dicha información. Es incluso más difícil de lo normal si estamos luchando con nuestros propios sentimientos acerca de la situación. Los adultos pueden estar un poco sorprendidos de que sus propias reacciones ante una crisis que ven en la televisión sean muy fuertes, pero debemos recordar que las imágenes de eventos trágicos en los noticieros con frecuencia nos hacen recordar nuestras experiencias de pérdidas y miedos... incluso algo que creíamos haber "olvidado". Es fácil que nos dediquemos a ver noticias por televisión de una crisis por horas y horas; sin embargo, si nos exponemos a demasiadas tragedias, podemos sentirnos desesperanzados, inseguros e incluso deprimidos. Si somos capaces de limitar nuestros horarios para ver televisión, ayudaremos a nuestros hijos y también a nosotros mismos. Nuestros hijos necesitan que compartamos nuestro tiempo con ellos, lejos de imágenes atemorizantes de la pantalla.
Conversemos y escuchemos
Aunque lo deseemos, es imposible exponer a nuestros hijos todas las razones de algunos sucesos, como guerras, terroristas, abuso, asesinos, incendios, huracanes y terremotos. Si ellos preguntan, nuestra mejor respuesta podría ser decirles, "¿Qué crees que sucedió? Si la respuesta es "No lo sé", la respuesta más simple podría ser algo como, "Estoy triste por lo que dicen las noticias y estoy preocupado. Pero te amo y estoy aquí para cuidarte". Si no dejamos que los niños sepan que es normal sentirse tristes y atemorizados, pueden tratar de esconder esos sentimientos o creer que algo anda mal cuando uno experimenta esos sentimientos. Ellos realmente no necesitan detalles acerca de cuál es el origen de nuestra tristeza o miedo, pero si podemos ayudarles a aceptar sus propios sentimientos como naturales y normales, podrán manejar mejor sus sentimientos.
Sentir coraje también es parte del ser humano, especialmente cuando éste se siente impotente, es decir sin poder hacer algo al respecto. Uno de los mensajes más importantes que podemos transmitir a nuestros hijos es, "Es normal sentir cólera, pero no es normal hacer da ño a los demás o a ustedes mismos". Además, si permitimos que los niños sientan enojo, podemos motivarlos a que encuentren actividades constructivas que pueden realizar para controlar sus sentimientos. De esta forma, les estamos proporcionando herramientas útiles que les servirán toda su vida y les ayudarán a convertirse en los conciliadores del futuro... ...los futuros "servidores" del mundo.
Fred Rogers con frecuencia contaba esta historia de cuando era ni ño y veía imágenes atemorizantes en los noticieros: "Mi madre me decía, 'Busca a los servidores. Siempre encontrarás personas que estén dispuestas a ayudar". Hoy día, especialmente en tiempos de 'desastre', recuerdo las palabras de mi madre y siempre me siento aliviado al darme cuenta que aún hay algunas personas dispuestas a ayudar, muchas personas compasivas en este mundo".
Sugerencias prácticas
- Haga su mejor esfuerzo por mantener apagada la televisión o por lo menos limite la cantidad de tiempo que sus hijos ven algún suceso.
- Intente mantenerse calmado. Su presencia puede ayudar a que su hijo se sienta más seguro.
- Brinde a su hijo más bienestar y afecto físico, abrácelo o lean juntos un libro favorito. El bienestar físico constituye el camino hacia la seguridad. Esa cercanía también puede brindarle una esperanza.
- Intente mantener las rutinas regulares con la misma normalidad posible. Los niños y los adultos dependen de los patrones familiares de la vida diaria.
- Planifique alguna actividad que usted y su hijo puedan disfrutar juntos, como caminar o comer al aire libre, disfrutar de un momento de tranquilidad juntos o hacer alguna actividad curiosa. Puede ser útil saber que hay actividades simples en la vida que pueden ayudarles a sentirse mejor, tanto en los buenos como en los malos momentos.
- Es útil platicar con los niños de lo que sucedió, aun si los niños no mencionan lo que han visto o escuchado en los noticieros Si los padres no discuten sobre el tema, es posible que los niños se formen ideas equivocadas. erróneas. Es posible que se sorprenda de saber lo mucho que ha escuchado su hijo.
- Enfoque su atención en las personas que dan servicios, como la policía, bomberos, médicos, enfermeras, paramédicos y voluntarios. Es reconfortante saber que hay muchas personas que están haciendo todo lo posible por ayudar en este mundo.
- Deje que su hijo sepa si está haciendo una donación o participa en una reunión, escribe una carta o envía un correo electrónico de apoyo, o bien si participa en otro tipo de actividad. Puede ser útil que los niños sepan que los adultos participan activamente... y que no nos damos por vencidos ante el desamparo en momentos de crisis.
©2005 Family Communications, Inc.