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Aquí encontrará excelentes actividades para hacer con su hijo en el camino. Estas ideas fáciles de hacer son formas divertidas de ayudar a su niño a aprender matemáticas y conceptos de lectura sin importar donde se encuentren, ya sea en la casa o mientras hacen sus pendientes en su ciudad o vecindario.
Use listas para despertar la imaginación de sus hijos. Mencione diez cosas que haría un monstruo en un fin de semana. Diez cosas que comprarían lo peregrinos para llevarse a casa si pudieran viajar en el tiempo. Diez cosas que cambiarían si fuera presidente del mundo.
Incluso los niños pequeños deben saber usar el teléfono, especialmente si algún día necesitan marcar al 911. Enséñele a su hijo los números y cómo hacer llamadas. Además, haga que se aprenda su propio número para cuando lo necesite.
Combine las obligaciones de los niños con una recompensa. Si limpian su cuarto, léale una historia extra a la hora de dormir.
Deje que sus hijos lo vean leyendo. Usted es el mejor modelo a seguir. Leer no sólo tiene que ver con libros. Al verlo leer un periódico, los niños descubrirán que la lectura puede ayudar a encontrar entretenimiento, noticias o información sobre eventos locales.
¿Le gusta ver deportes en televisión? Allí hay números por doquier. Ayúdele a su hijo a entender los números más relevantes en los deportes que estén viendo.
Haga un calendario de tareas. Escriba las tareas de sus hijos en el calendario -- una tarea diferente cada día -- Y ofrezca pegatinas cada vez que terminen una tarea.
¿Durante cuánto tiempo al día le permite a su hijo ver televisión? Ayúdele a usar la programación para que escoja los programas que quiera ver. Ponga la programación sugerida por el niño en el refrigerador o cerca de la televisión.
Entérense del pronóstico del clima juntos, ya sea en línea, por televisión o en el periódico. Ayúdele a entender cuáles son las temperaturas altas y cuáles las bajas.
La hora del baño ofrece muchas oportunidades para contar y medir. Pregúntele a su hijo ¿Cuántos vasos de agua crees que se necesitan para llenar la bañera? ¿Cuántas vueltas podemos darle a este paño húmedo?. Inténtenlo.
Los odontólogos nos recomiendan cepillarnos los dientes durante uno o dos minutos. ¿Cuánto tiempo es? Traten de cantar la canción del abecedario dos veces o la canción de cumpleaños una vez mientras se cepillan. Otra opción sería poner su canción favorita y cepillarse hasta que se acabe.
Si tiene una báscula en el baño y una cinta métrica, invite a su hijo a medirse y a registrar su peso y su altura.
Use el espejo del baño para experimentar con la lecto-escritura. Use un espejo empañado para practicar la escritura de las letras del alfabeto.
Ayude a que los niños realicen juegos imaginarios y que actúen como los juguetes de baño. ¿Es esa esponja realmente un tiburón? ¿Una sirena? ¿Un pirata?
¿El agua de la bañera está muy caliente o tal vez muy fría? Llene una botella con agua caliente y otra con agua fría del lavamanos. Permítale al niño ajustar la temperatura del agua a medida que vierte la cantidad necesaria en la bañera.
Ayude a sus hijos a aprender los nombres de la partes del cuerpo mientras se duchan. ¿Pueden lavarse en orden alfabético? Lávate el antebrazo antes del brazo o la cara.
Guarde libros y revistas en el baño. Su hogar debe tener material de lectura en todas partes. Ayude a los niños a leer la etiqueta de la pasta dental y las instrucciones del champú.
¿No tienen nada que hacer? Prueben a contar hacia atrás desde cien o hacia adelante de dos en dos o de cinco en cinco.
Juegue Veo, veo… Escoja un objeto, luego diga a los otros jugadores con que letra comienza. Veo, veo… algo que comienza con la letra "T". El primero en adivinar, es el siguiente.
A los niños les gusta jugar con cantidades grandes. Use habilidades básicas para contar, pero en vez de decir "1, 2, 3...", pruebe a decir "Un billón, un billón uno, un billón dos...". Explíquele a su hijo que un billón más dos billones son tres billones.
¿Su reloj tiene minutero o su teléfono celular tiene cronómetro? Por turnos, traten de ver quién puede calcular con más precisión cuándo ha transcurrido un minuto. Puede usar juegos de palabras mientras tanto.
Hable con sus hijos de un amigo o pariente que no ha visto desde hace mucho tiempo, quizás de alguien que no está vivo. Pregunte: ¿Qué le dirías a esa persona sobre algo que hiciste para que se sienta orgulloso de ti?
Hable con sus hijos sobre qué les gustaría ser cuando sean grandes, y luego pregunte, ¿por qué?
Esperar en cualquier lugar es aburrido, entonces hagan actividades en las que tengan que contar. ¿Cuántas personas están esperando antes que ustedes? ¿Cuántos animales pueden encontrar en las revistas de la sala de espera? ¿Cuántos minutos llevan esperando?
Haga que sus hijos se imaginen ser usted. Dígales que hablen como usted y que digan las cosas que usted diría. Luego es su turno, pretenda que es uno de sus hijos y diviértase.
Sirva sopa de letras y vea cuáles nombres forman sus hijos. ¿Pueden escribir sus nombres en una forma comestible?
La USDA recomienda que la mitad de cada plato de comida esté lleno de frutas y vegetales y que los niños coman tres porciones de vegetales y dos de fruta al día. ¿Sus comidas cumplen con esto? Permítale a su hijo ayudarle a contestar.
Reserven al menos una comida al día en el que todos se sienten juntos y hablen sobre lo que sucedió en su día. La conversación enriquece el vocabulario y fomenta la unión.
Cocinar es una actividad estupenda para aprender o practicar matemáticas. Permítale a su hijo contar y medir los ingredientes, así como fijar la temperatura y el reloj del horno.
El niño debe aprender a dividir meriendas en porciones iguales, por ejemplo: una banana para dos niños, seis galletas para tres personas o una botella de jugo en cuatro vasos.
Permítale a su hijo ayudarle a poner la mesa. ¿Cuántas personas van a sentarse? ¿Cuántos platos, servilletas, tenedores, cucharas o cuchillos se necesitarán? ¿Su hijo puede poner las servilletas y los cubiertos en la misma posición que usted?
Haga su propio menú. Escriba algunos de sus platos favoritos en un papel. Incluya un aperitivo, plato principal y postre.
Coloque etiquetas con el nombre de todos. Las puede hacer con papel reciclado.
Muéstrele a su hijo las direcciones de los edificios. ¿Todos tienen una dirección? ¿Los números aumentan o disminuyen a medida que caminan? ¿Qué pasa con las direcciones a la vuelta de la esquina? Muéstrele los números pares e impares a cada lado de la calle.
Mientras va caminando por la calle con su hijo, fíjense en los nombres. Podrán verlos en las señales de tránsito, en las vitrinas de las tiendas, en edificios y vallas. Pueden tratar de buscar el número favorito de su hijo.
Antes de empezar a caminar, haga un mapa sencillo. Háblele de algunos de los lugares por donde pasarán. Lleven el mapa y síganlo. Agréguele las diferentes cosas que note al pasar.
Acostumbre a sus hijos a leer los letreros a su alrededor. Un juego que puede utilizar es decirles a los niños que busquen tiendas que tengan la palabra rey o reina, o el primer nombre de personas que conocen. Invente apellidos tontos o rimas para ellos.
Invente historias sobre las personas que pasan en los carros, van caminando, o están esperando el bus. ¿Son agentes secretos? ¿Superhéroes? ¿El próximo presidente de los Estados Unidos?
Inventen rimas juntos. Tomen turnos pensando en palabras y desafíense el uno al otro a encontrar palabras que rimen. Manténgase alejado de naranja y morado, son difíciles de rimar.
Busquen formas por toda la ciudad: círculos, cuadrados, rectángulos y triángulos. Fíjense en señales de tránsito, edificios y vehículos. ¿Qué forma es la más común? ¿Cuál es la más difícil de encontrar?
Busque letreros de ALTO, y pregúntele a su hijo que letras puede distinguir. Hable sobre las letras de otros letreros. Luego practique como cruzar la calle cuando el letrero dice OK.
Empiece con una historia conocida e imagine lo que podría suceder si la historia continuara en vez de terminar. Diga a sus hijos que se imaginen estar en esas historias.
Tomen turnos inventando historias o cree la misma historia. Cada persona agrega una oración para continuar la historia.
Busque objetos de diferentes colores. Señale y nombre todos los objetos verdes que vea, luego todos los azules, los anaranjados, etc. ¿Qué colores son los más comunes? ¿Cuáles son los menos comunes?
Hable acerca de cómo las cosas son hechas de diferentes materiales, muchos de ellos de la naturaleza. Por ejemplo, el papel es hecho de los árboles. ¿Pueden sus hijos adivinar la relación entre la gasolina y el plástico? ¿La lana y ovejas? ¿La arena y el vidrio?
Cree patrones a medida que caminan, por ejemplo: paso grande, paso grande, salto, paso grande, paso grande, salto. Otra opción es: paso a la derecha, paso a la izquierda. Póngale ritmo a las palabras a medida que hace cada cosa.
Busque cosas que empiecen con el mismo sonido. Por ejemplo, casa y cara . Diga a su hijo que pronuncie el sonido de la ''c''. ¿Qué otras palabras pueden encontrar que comiencen con el mismo sonido?
¿Cuántas cosas puede hacer su hijo con un palo? Tirarlo, usarlo para escribir en la arena, sostenerlo con la cabeza, usarlo como baqueta... Mencione varias ideas, pero deje que su hijo sea el que tome la delantera. Anote todas las ideas.
En otoño, recolecte y clasifique hojas caídas. ¿Cuántas clases de hojas puede encontrar? ¿En qué se diferencian las hojas dentro de un mismo grupo? (tamaño, color, etc.)
Pregúntele ¿Cuántas personas hay en el autobús? ¿Cuántas sillas vacías hay? Pídale que adivine cuántas personas se subirán en la siguiente parada y cuántas se bajarán.
Observe el mapa del metro con su hijo. ¿Cuántas paradas hay hasta llegar a su destino? ¿Tienen que hacer algún transbordo? Muéstrele o háblele de otros lugares a los que haya ido en metro y dígale que le muestre la ruta en el mapa.
Muéstrele a sus hijos cómo marcar al 911 y cómo decir su nombre y dirección claramente. Si tiene un teléfono celular muéstreles como usarlo. Normalmente hay muchos botones que presionar lo que puede ser difícil para ellos.
Muéstrele a su hijo cómo saber cuál es el número de ruta de un autobús. Pídale que adivine por ejemplo cuántos autobuses o autos rojos pasarán antes de que llegue el autobús que ustedes están esperando.
Hágase pasar por anunciante. Tápese la nariz y diga cosas que nadie pueda entender para ver si los demás pueden adivinar lo que esta diciendo. Tomen turnos de lo contrario sus ojos se llenaran de agua por taparse la nariz.
Busque letreros, especialmente en su vecindario, para enseñarles que leer es importante para aprender no sólo para divertirse. Hable sobre los letreros de cada cosa que nos rodea cada vez que viaje con sus hijos.
¿Cómo paga el autobús o el metro? ¿Usa una tarjeta, o compra un tiquete en una máquina o una ventanilla? Permítale a su hijo que le ayude a pagar, y háblele del proceso y del precio.
Mire las ciudades en el tablero informativo de destino y hable de lo que es la vida en eso otros lugares. ¿Qué hacen los niños para divertirse? ¿Qué tal es el clima? ¿Qué nombres son populares? Si no sabe la respuesta, ¡invéntela!
Pídale a su hijo que adivine cuántas cosas lleva en el carrito de compras. Al pagar, cuéntenlas juntos mientras las ponen sobre la banda.
Pídale a su hijo que adivine el valor total de los productos que lleva en el carrito de compras. Al pagar, confirmen quién se acercó más al valor correcto.
Diga a sus hijos que busquen cupones y los corten.
Esta es una actividad muy sencilla de recolección de datos, pero a la vez muy práctica. Hagan una lista de compras juntos y numérenla. Diga a su hijo que vaya tachando las cosas que van comprando.
Lea las etiquetas de las comidas y hable sobre nutrición.
Fíjense en los precios de los comestibles y en los avisos de los pasillos. En el área de productos frescos puede pedirle a su hijo que busque los mejores precios por libra de frutas y vegetales.
Lean una receta juntos. Planeé una lista de compras. Guarde las compras. ¡Cocine!
En el supermercado, pida a sus hijos que busquen cosas típicas como pan, leche, frutas, vegetales.
Contar y clasificar son dos buenas habilidades matemáticas. Indíquele a los pasajeros del auto que escojan un color. Pueden competir para saber quién encuentra la mayor cantidad de autos de ese color en un solo viaje.
Enseñe a su hijo una palabra nueva cada día. Úsela para que él o ella lo escuche con el contexto. Anime a su hijo a usarla. Repetirlo constantemente lo hará divertido. Escoja una palabra como extraordinario y úsela cada vez que algo es bueno.
En todos lados hay números que su hijo puede buscar mientras usted conduce: límites de velocidad, señales de tránsito, kilometraje del auto y velocímetro. Indíquele a su hijo que busque números cada vez mayores. "Ya encontraste un 10, ahora busca un 20".
Aunque para muchos adultos no es el sitio más divertido del mundo, sí lo es para los niños interesados en las matemáticas. ¿Cuánto cuesta el combustible hoy? ¿Cuántos galones necesitan? ¿Cuánto valen?
Hable con sus hijos sobre sus vidas, no sólo sobre lo que hacen si no también lo que sienten.
Los niños deben aprenderse los números pues es una habilidad muy práctica. Hagan juegos que involucren los números de las placas de los vehículos; pueden jugarlos en viajes largos. Encuentren y cuenten los Estados que vean en las placas o las placas que empiecen por determinado número, por ejemplo: el 2.
Opine sobre nuevas palabras a medida que las escucha en la radio. Explique la diferencia entre noticias y anuncios.
Imagine una historia conocida pero que ha cambiado un poco. Si los 3 cerditos tuvieran 50 hermanos más ¿podría el lobo derrumbar las 53 casas? ¿Como sería una historia llamada "Ricitos de oro y los tres cabellos"?
En vez de pasar normalmente por una puerta, conviertan esta actividad en un juego con números. Por ejemplo: "Pasa por la puerta que tiene cuatro ventanas..."
¿Cuántos creen? Cuenten diez libros en una parte del estante, luego sigan contando de diez en diez para calcular cuántos hay en toda la sección... ¡o en toda la biblioteca!
Solicite libros con temas que le interesen a sus hijos. Luego podrán conversar sobre esos temas y esto ayudará a ampliar su vocabulario.
Pida a sus hijos que vean la portada de un libro y mencionen los nombres de la cosas o personajes que conocen. Lea el título y el nombre del autor. Vea si la portada, título o autor les recuerda otros libros que han leído juntos.
Ayude a su hijo a aprender las palabras en la páginas de un libro. Señale las palabras y diga como suenan. Busquen la misma palabra en diferentes lugares. Vean si pueden detectar los patrones de ortografía en otras palabras.
Las bibliotecas están llenas de números. Ayúdele a su hijo a descubrir que los números en la parte lateral de los libros corresponden a los de los catálogos que se encuentran en los estantes.
Los libros están llenos de números importantes, especialmente en cuanto a la numeración. Señálenlos cuando estén leyendo juntos.
Mientras lea un libro con su hijo, señale cada palabra mientras lee. Haga preguntas como: ¿Qué crees que pasará después?'' Pare una o dos veces para comparar lo que esta pasando con lo que su hijo pensó que pasaría.
Incluya a los niños en las conversaciones con otros adultos usando palabras que ellos puedan entender. Ellos ampliarán su vocabulario usando partes de la oración para averiguar el significado de las palabras.
Use la palabra ''equilibrio'' cada vez que su hijo corra alrededor y utilice diferentes tipos de juegos infantiles. ''Muy bien, estas haciendo un buen trabajo equilibrándote en el columpio'' o ¿por cuanto tiempo puedes guardar el equilibrio con un pierna?''
Hable de los opuestos. Describa los movimientos de su hijo cuando él o ella va arriba y abajo en el deslizadero, se columpie hacia adelante y atrás, o cuando va sobre o debajo de un puente.
Juegue a la pelota con su hijo y use palabras que describan los movimientos de la pelota como: rebotar, rodar y volar. Luego pida a su hijo que mueva la pelota en diferentes maneras como: lanzar, golpear y patear.
¿Cuántos pasos hay alrededor de la arenera? ¿Cuántos pasos hay desde los columpios hasta el tobogán? Dígale a su hijo que calcule y que luego lo compruebe. Hágalo usted también. ¿Obtuvo el mismo resultado o tuvo que dar más o menos pasos? Pregúntele al niño por qué cree que fue así.
Busquen distintas figuras. ¿Cuántos triángulos ven? Probablemente no ven muchos al principio, pero fíjense en las cercas, las esquinas, los bordes, y verán que hay muchísimos. Si su teléfono tiene cámara, permítale al niño tomar fotos de todos los triángulos que encuentre.
Los niños pueden usar razonamiento matemático para descubrir formas de compartir los juguetes y las atracciones del parque. Motive a su hijo a proponer distintas soluciones. ¿Todos los niños pueden jugar juntos o es mejor que se dividan los juguetes o que lo hagan por turnos? ¿Cuánto debería durar cada turno en el columpio?
Cuente los juguetes que hay en la arenera y dígale que va a llevarse uno. ¿Cuántos quedarán? Si su hijo no sabe, pídale que los cuente.
Dele a su hijo una razón para aprender a decir la hora. Fíjense en eventos como la hora de alimentación de los animales y haga que calcule cuánto tiempo falta hasta la próxima hora de alimentación.
Invente cuentos sobre los animales.
Deje que los niños usen el mapa del zoológico para guiar al grupo.
Usen el mapa del zoológico para escribir cuántos animales van viendo. ¡Todos los científicos empiezan haciendo cosas así!
Normalmente en los zoológicos hay que caminar bastante. Cuenten cuántos pasos hay entre cada lugar.
Hay rótulos por todas partes del zoológico. Muéstrele a su hijo y lean juntos.
Imagínense cosas como estas: ¿cuántas cebras equivalen a la altura de una jirafa? ¿Cuántos tigres equivalen al largo de un elefante?
Si compra algo en una tienda de regalos, considere comprar un libro en vez de un peluche.
Comparar diferentes tipos de árboles es una buena manera de agregar nuevo vocabulario. Algunos árboles tienen la corteza lisa y algunos la tienen áspera. Pida a su hijo que compare dos hojas y que explique sus diferencias y similitudes.
Busque cosas que empiecen con cada letra del alfabeto. Por ejemplo, A-árbol, B-bus, C-carro, D-dado, etc. ¿Puede encontrar todo el alfabeto en su patio trasero?
Busquen objetos grandes y pequeños en el patio. Pídale a su hijo que primero busque objetos que sean igual de grandes a su uña, y luego objetos más altos y anchos que su propio cuerpo.
Mire los informes y pronósticos meteorológicos. Explique por qué mirar los pronósticos ayuda a planear las salidas y decidir que ropa usar. Mire los informes internacionales y hable sobre la diferencia de vivir en lugares calientes, fríos, y húmedos.
En un día bonito siéntense en su patio trasero y háganse bromas el uno al otro. Si no se sabe ninguna broma invéntese algo como ¿por qué cruzan las calles las gallinas? o ¿qué le diría alguien a un mesero en un restaurante sobre las cosas desagradables en la sopa? ¿Por qué hay un gato en mi sopa? ¿Estaba tratando de atrapar el ratón?
Las matemáticas son buenas compañeras de los mapas. Pídale a su hijo que haga un mapa sencillo del patio o de la calle en donde está su casa.
Si tienen un termómetro exterior pueden registrar la temperatura en un calendario. De esta forma su hijo estará practicando cómo contar los días y cómo decir la temperatura.
Construya una pista de obstáculos con su hijo. Decidan bajo, sobre, entre o alrededor de qué cosas debe pasar. Escriba claves para la caza del tesoro que lleven a los chicos de una pista a la siguiente y finalmente al gran tesoro. Por ejemplo: "Camina cinco pasos hacia afuera. Mira en el tercer escalón".